Alphonse Allais

(1854-1905)

Pertenece a esa perdida estirpe mundana de hombres educadamente avanzados a su tiempo. Escritor de humor en el sentido más químico del término, precursor patafísico de Vian o Ionesco, admirado por Breton y los surrealistas, fue también un pionero de la fotografía, pintor monocromático, científico desaforado, inventor del café soluble y colaborador incansable de un amplio abanico de publicaciones periódicas entre las cuales el folletón bohemio Le chat noir. Su humor impropio, basado en el absurdo y en juegos de palabras, lo convirtió en uno de los personajes más famosos de la Belle Époque parisina. Murió en 1905 por una embolia pulmonar dejando una inmensa obra literaria, en mayoría inédita en castellano.