José Roman/Raymond Queneau

Aparte de algunas noticias autobiográficas poco se sabe de José Roman, un joven español que por una serie de circunstancias acabó siendo botones en Chez Maxim’s y que se convirtió con los años en el guardián de los secretos de los personajes más in- fluyentes del momento. Su oficio consistía en complacer todos los vicios y necesidades de los clientes del restaurante más prestigioso de París. Después de una vida dedicada a observar y contentar a políticos, empresarios, aristócratas y toda clase de personajes que frecuentaban el Chez Maxim’s, José Roman decidió poner por escrito sus memorias a través de la pluma de un joven escritor que, por entonces, estaba intentando hacer- se un nombre a través de sus artículos en el periódico La Critique Sociale: Raymond Queneau.